domingo, 30 de noviembre de 2014

Sendero de la Mina del Mimbre

El verano quedó atrás, el otoño ha llegado un poco tarde, pero ya esta aquí. Dispuestos a retomar nuestros paseos por el territorio minero, seguir descubriendo nuestro pasado.

Dejamos atrás, Pozo Rico y el Pozo San Vicente. Satisfecho, contento. Las viejas historias que mi madre contaba siendo yo un niño, sobre mi abuelo, mis tíos y de ella, han cobrado vida en mi imaginación motivado por el entorno. Pero mi curiosidad y el de mis acompañantes nos hace continuar, dirección a un paraje denominado Cristo del Valle.

Ya en 1854 existía un poblado minero. Estaba dotado de escuela, iglesia, cuartel de la Guardia Civil, y una cantina llamada "La Saturnina", donde el aguardiente y el vino corrían más que el agua, sobre todo cuando los mineros terminaban su jornada.

Durante sus inicios la explotación cambio varias veces de propietario, siendo la primera "La Sociedad de San Roque y Cristo del Valle". Esta cede la concesión a un particular en 1922, a su vez en 1925 la cede a la Compañía Nueva Linares. Esta explotación fue cerrada en 1934.

En la actualidad sólo se conservan en pie dos edificaciones, la denominada Casa de los Romera y la Casa de Ingenieros, ambas con cierto aire inglés, ellas están rodeadas de un pequeño bosque de eucaliptos.

Continuamos por el sendero en dirección al Pozo Cero de la mina del Mimbre, nuestra próxima parada el Pozo Estrella, pero conocidos por todos por "El Calvario". Desde 1832 hasta 1962, fueron varios los propietarios:  la primera la Sociedad La Vigilancia y la última la Compañía Minera de Linares, todos se enfrentaron a litigios sobre la concesión, permisos administrativos, enfermedades de los mineros y como no, a la Guerra Civil. Cuentan que su último propietario después de una serie de desastres consecutivos, exclamó  "Este pozo es un calvario" y de ahí su nombre.

Bajamos la cuesta, "la del Mimbre", desde que hemos salido del Pozo el Calvario, no dejamos de ver la silueta de la chimenea del Pozo Cero, una estructura impresionante, de las últimas en ser construidas, bien conservada, la fecha de su construcción 1907, si nos fijamos bien  en ella podemos ver la fecha en sus piedras.

Este pozo se encuentra situado en el  paraje denominado "Rincón de la Parrilla". En 1906 se crea la sociedad explotadora, esta tendrá problemas económicos y será embargada en 1915.

En 1918 se constituye la Compañía Minera de Linares y se queda con la concesión de todas las minas que explotan el filón de San Miguel, San José y El Mimbre. Este pozo cesa su explotación en 1930, alcanzando una profundidad de 360 metros.


Nuestro paseo ha llegado a su fin. Es toda una tradición del grupo, pararnos a tomar una cañas, comentar el paseo, hablar de todo y cada uno de los parajes, que hemos visitado. Esta vez elegimos Tatanda, un establecimiento de nueva apertura. En el número 8 de la calle Alemania.

De su cocina, entre otras cosas hemos probado, unos champiñones al horno con foie y brevas, un gazpacho de remolacha y roquefort y unos callos de bacalao, todo muy bueno. Nos marchamos con ganas de repetir la experiencia.


lunes, 22 de septiembre de 2014

Paseo de Linarejos

Verano, las elevadas temperaturas de esta estación, nos aconsejan dejar por el momento, nuestros paseos por el territorio minero. Volvemos la mirada a Linares, a un espacio emblemático y conocido por cualquier habitante de esta ciudad, un lugar donde ningún linarense puede decir que nunca ha estado, todos nos sentimos orgullosos, es el Paseo de Linarejos.

Lugar de recreo para la infancia, paseo mañanero y trasnochador para jubilados y personas ociosas, camino de peregrinación a la ermita de la patrona. Ahora y desde hace muchos años, cómplice de amantes, de risas, cogidas de manos y algún beso furtivo. De transito para ir y venir del trabajo, primero del minero y más tarde lo fue del santanero. El nos observa en silencio y también tiene su historia. Vamos a narrarla de una forma breve y amena.

En 1843 era sólo un camino arbolado, unía Linares a la ermita de la patrona, la Virgen de Linarejos. En 1875, época de mayor esplendor de la ciudad, se decide en el Plan de Ensanche, la construcción de un paseo, en línea recta y llano, que una la ciudad con la ermita. Se realizan los trabajos de desmonte que terminan sobre 1878, pero no será hasta 1910 cuando este espacio cuente con iluminación nocturna, bancos y árboles.

Linares, en esa época cuenta con una estación de ferrocarril en esta zona. Esto apresuró la construcción del tramo del paseo que llega hasta ella. Es el que se termina más rápido, con todos sus complementos, además el paseo se adorna frente a la estación con el primer templete para la música.

A finales del siglo XIX, Linares cuenta con una importante colonia de ciudadanos europeos de clase alta, su influencia en la joven ciudad de deja notar, incluso en el proyecto del paseo, donde se piensa en construirse a modo de bulevar parisino a imagen del plan de ensanche de París. Una zona central para pasear, dos calles a los lados para el transito de carruajes y del tranvia, calles rematadas por edificios de varias plantas, bellos y elegantes, un lugar de residencia para las familias de clase alta y media, un espacio libre de viviendas humildes de mineros.

En la mitad del siglo XX, se acomete una nueva mejora del paseo, se cambia el suelo de arena por baldosas, jardines con setos y árboles, se plantan las palmeras que aún lo adornan y se colocan los bancos de azulejos que todos hemos conocido. Estas obras de remodelación se realizaron con el dinero que el Estado envió para los damnificados por una riada unos años antes, el Ayuntamiento decide no repartirlo entre los afectados y acometer la reforma.

Se le bautizó con el nombre de Linarejos en honor a la patrona de la ciudad, nombre que durante la Segunda República, es cambiado y se le denomina Avenida de Carlos Marx. En esta época su aspecto es ya igual al que ahora conocemos.

La glorieta de América se proyecta al mismo tiempo que el paseo y se contempla en Plan de Ensanche. Su destino era totalmente distinto al que conocemos, estaría separada,  rotonda para distribuir el tráfico de las nuevas avenidas, como las grandes ciudades, al estilo de París, idea de gran ciudad con grandes avenidas. Sueño truncado una vez más por la economía.


Podríamos contar su historia reciente, pero ya es conocida por todos, hemos disfrutado paseando por El. De como nació y llegó a ser  quien es, el rincón de Linares más querido por todos, lo sabe y nos espera. En mañanas de calor, como esta, nos brinda la fresca sombra de su arbolado. Llegamos al final de nuestro nuestro paseo, contentos y con ganas de charlar, hablar y entablar tertulia, como sabemos hacer los linarenses, en torno a unas cañas. Nos acercamos a la taberna Trineo,  situada cerca de la glorieta de América.  

De primero nos han aconsejado probar pollo con crujiente de kikos, continuando con una tapa de Kebab y hemos terminado con plato de presa ibérica  





martes, 12 de agosto de 2014

Mina San Miguel. Pozo San Vicente.

Hemos dejado atrás la fundición San Luis, continuamos por la vía verde, antigüo trazado ferroviario de Linares - Los Salidos.  Lo primero que encontramos a nuestro paso, son los restos de lo que en otra época fue un puente por donde circulaba el tranvía.

Son los primeros días del mes de mayo, el campo esta en todo su esplendor, la vía verde esta muy transitada, linarenses que aprovechan esta mañana soleada y de temperatura agradable para pasear y hacer ejercicio. Nosotros vamos disfrutando del paisaje y unos metros más allá, nos encontramos con la primera edificación minera.

Es Pozo Rico, perteneciente a la Mina de San Miguel. Estamos en el paraje conocido como la Mesa del Madroñal. En este pozo aún se mantiene en pie su pequeño castillete metálico. Esta situado sobre una excavación de unos 540 metros de profundidad. Este pozo ya en 1825 era explotado por pequeños grupos de mineros locales "sacagéneros" o cortadores.  A mediados del siglo XIX la sociedad minera "La Vigilancia" adquirió la explotación. La concesión durante sus años de explotación, fue propiedad de varias empresas, siendo en 1908 propiedad de la Compañía Minera de Linares que la arrendará a la Compañía Peñarroya.

Pozo Rico entre 1910 y 1914 fue su periodo de máxima explotación. Cesó su actividad definitivamente en 1967, por estar agotado el filón.

Delante de nosotros vemos una gran edificación, una magnifica cabria de mampostería con castillete metálico. Me asalta la curiosidad, hay un panel indicador y explicativo, estoy en San Vicente.

Un escalofrío recorre mi cuerpo, el bello se me eriza, acaban de pasar por mi cabeza las mil historias que me contaba mi madre sobre "La Minera", el pozo de San Vicente, donde mi abuelo Guillermo Ergueta Toledo, era maquinista de la cabria entre los años 20 y 40 del pasado siglo. De tantos y tantos ratos de mi niñez, oyendo a mi madre contarme su infancia alrededor de este paraje, al final,  la casualidad y este blog, me acercan a mi pasado minero.

Es el pozo más profundo del distrito minero, con una profundidad aproximada de 1008 metros, " El Chifle", su primer nombre, allá por 1825, este sería el  nombre con el cual fue inscrita la concesión. Será sobre 1872 cuando se registra esta demarcación como San Miguel. En esta fecha el prestigioso ingeniero inglés Carlos Remfry será el que instale una máquina de vapor para el desagüe.

Será la tarde del 21 de marzo del año 1967, en plena Semana Santa, cuando esta explotación minera entra en la leyenda de la minería linarense. Sería en el último viaje que su cabría realizaría, ya que el filón estaba agotado y la mina cerraba por no poder seguir extrayendo el preciado mineral. Allí quedaron las vidas de seis mineros que se desplomaron al vacío, cuando solo le faltaban 70 metros para llegar a la superficie.

Según se contó, por la personas que estaban presentes cuando el accidente, este era el último viaje de la jornada laboral, la caída de la noche y las prisas por terminar, llevo a subir a los seis mineros junto al cable submarino que estaban desinstalando del pozo, este sobrepeso fue el que llevo a la tragedia.

De la tragedia han pasado ya 47 años y los restos que aún se conservan de esta explotación no pasan inadvertidos para nadie, es además parada casi obligada, para aquellas personas que pasean y visitan esta zona del territorio minero. Hemos llegado al fin de nuestro paseo por hoy, regresamos a la ciudad de Linares. Con una  idea de nuestra próxima excursión.



Ya estamos de vuelta en la ciudad, ha sido esta, una excursión llena de emociones, como ritual de estos paseos, una parada y unas "cañas", mientras en torno a este momento, entablamos nuestra tertulia y proyectamos nuestra nueva ruta.


Esta vez decidicmos parar en la terraza del Bar Mañas Los Jamones, "El Jamón" uno de los establecimientos más populares, situado en la Avenida de España.


De primero hemos pedido pinchos, para continuar con unos calamaritos a la plancha y para terminar picadillo de chorizo.

domingo, 1 de junio de 2014

La fundición San Luis.

Nuestro punto de partida, la estación de Madrid, nos dirigimos desde el Paseo de Linarejos, dirección a la ermita de la Patrona de Linares, la Virgen de Linarejos.

Mas allá, la vía verde nos conducirá por esta zona norte del distrito minero. Este sendero es la antigua vía de ferrocarril de Linares-Los Salidos. Estamos rodeados de olivos, paisaje singular que rodea la ciudad de Linares. Pozos mineros entre un mar de olivos. Dos símbolos del esfuerzo de los hombres de esta tierra por seguir con su vida adelante.  

El ramal ferroviario de Linares-Los Salidos, se remonta a 1863, la compañía MZA, había comenzado los trabajos de su linea ferroviaria de entrada a Andalucía, proyecto que enlazaba Manzanares y Córdoba, este no planteaba su paso por Linares. Pese a ser una importante cuenca minera en la extracción del mineral del plomo y que podría ser un buen negocio de transporte. Sería el 23 de enero de 1877, cuando este ramal en su totalidad entre en servicio. En 1922 deja de ser utilizado, ya que en las explotaciones mineras entre Pozo Ancho y Los Salidos, deja de ser rentable  el uso del ferrocarril.

Entre olivos en la lejanía vemos una esbelta chimenea de manpostería y piedra, unos metros más adelante, aparece frente a nosotros nuestra primera parada, la fundición "San Luis".

Esta instalación industrial, es una de las más conocidas de Linares. Perteneció a Ignacio Figueroa que fue marqués de Villamejor y conde de Irueste. Se construye en 1883, con el propósito de tratar el mineral de la distintas minas que se explotaban en la comarca.

En un principio este señor adquiere una pequeña fundición existente detrás de la ermita de la Patrona, en los terrenos conocidos como de San Gonzálo y su idea era ampliar esta instalación, pero el Ayuntamiento se lo impide, ya que el consistorio había decidido tomar en arriendo la fundición de Arrayanes.

Ante este contratiempo no decide abandonar la idea de la construcción, compra unos nuevos terrenos  más lejos de la población y construir la fundición junto a la nueva vía del ferrocarril y las minas. "San Luis" inicia su actividad en 1890.

Sobre 1913 la fundición es vendida a la Sociedad Peñarroya, esta seguirá explotándola hasta 1919 que cierra sus puertas, por la fuerte crisis sobre el sector que provoca el fin de la primera guerra mundial.

De sus instalaciones y de los edificios que albergaba la fundición, solo quedan restos en ruinas, acompañados de la plantación de nuevos olivos, dotando al paisaje de un aspecto singular.

Hemos podido comprobar, de primera mano el expolio que ha sufrido esta instalación durante los últimos años, y sabemos que esta situación nos acompañará en cada uno de los parajes donde vamos a hacer nuestras paradas por esta zona del distrito minero.

Dejamos atrás la fundición "San Luis", en dirección al Cristo del Valle. Próxima parada "La Minera", Mina de San Miguel, con el mítico pozo de San Vicente.

Ha llegado el momento de regresar a la ciudad, mis acompañantes, como yo, estamos contentos de conocer algo más de nuestro patrimonio minero. Un legado que debemos cuidar, respetar y valorar.
Pero antes de volver a casa unas cañas y unos minutos de tertulia.

Esta vez la parada es en la Cervecería Gambrinus en la plaza de Anibal e Himilce, plaza donde se encuentra situado el monumento al minero, símbolo de la ciudad de Linares.


De primero hemos pedido una tapa de Migas, continuando con la especialidad de la casa Bacalao Encebollado y para terminar, nos han aconsejado probar la Paella con Chipirones que estaba recién salida de los fogones.

sábado, 17 de mayo de 2014

Estación de Linares - Baeza

El anterior asentamiento situado a orillas del río Guadalimar, era un lugar de paso entre los dos margenes del río para unir las ciudades de Linares y Baeza. Un lugar junto al río Guadalimar, que en su margen derecha, existía una barca  para el transporte de personas y mercancías de una orilla a otra del río. Llamado este asentamiento desde finales del siglo XVIII y los primeros años del siglo XIX, como la "Vega del Barco" o "Barca de Linares". Es un modesto asentamiento con una población estable relacionada con el transporte fluvial.

Con la llegada del ferrocarril este poblado se transforma de una forma espectacular y será el origen de la actual población.

La estación de Linares -  Baeza,  nace en 1865 en este lugar por intereses de la compañia ferroviaria MZA. El objetivo principal era la necesidad de tener cerca el abastecimiento de agua, para el normal funcionamiento de las máquinas de vapor con las que funcionaba el ferrocarril, además con la intención de acercarse a las ciudades de Úbeda y Baeza.

Nace con el nombre de estación de Baeza y su hemana gemela, la estación de Linares, esta última con los años pasa a denominarse estación de Vadollano, ambas pertenecían a la vía general de Andalucía. En 1866 se pone en servicio el tramo ferroviario entre Vilches y Córdoba.

A finales del siglo XIX, será en este lugar donde se encuentre el empalme la linea de Linares a Almería. Linea construida por "la Compañia de los Caminos del Sur de España", esta linea es inaugurada en 1899. La estación pasará a ser conocida como Estación de  Baeza-Empalme.

Años mas tarde cuando se construye la presa en el río Guadalimar próxima a la estación, esta pasa a llamarse Estación del Arquillo y más tarde de Linarejos.

El edificio de la estación de ferrocarril  construido por la compañía MZA, se comparte por las dos compañias, pero no sin hacerle una reforma, se hace levantar el piso superior y se realiza también una ampliación lateral.

Esta estación adquiere tanta importancia, que desde las ciudades de Úbeda y Baeza, se construye un ferrocarril de vía estrecha , el que fue conocido como el tranvía de La Loma. Así estas dos ciudades quedaban unidas a la línea general de Andalucía.

Linares cuenta con varias estaciones de ferrocarril urbanas, desde donde se puede viajar a cualquier lugar, pero se decide prologar una de las líneas existentes del tranvía, para unir Linares con la estación de Baeza y también poder enlazar la ciudad con el tranvía de La Loma.

La estación de Linares -Baeza desde 1907, se convierte en una importante parada del tranvía de La Loma, como del tranvía de Linares, debida a esa importancia, años antes de la desaparición de las lineas tranviarias, se realiza una gran remodelación de la infraestructura, llegándose a construir una estación subterránea, al estilo de las estaciones metropolitanas de Madrid o Barcelona. Esta nunca llegó a entrar en servicio, ya que el 15 de enero de 1966, el tranvía deja de prestar servicio definitivamente.

Hemos terminado nuestro paseo de hoy, esta vez por la estación de Linares.Baeza.

Una vez que hemos vuelto a Linares, mis acompañantes como es habitual, me han propuesto tomar unas cañas y entablar una tertulia sobre los espacios que hemos visitado y nos dirigimos al bar de tapas Mammantonia, local situado entre las calles Calatrava y La Virgen.



De primero hemos tomado de tapa "burritos" a la andaluza", hemos continuado con unas patatas rellenas y para terminar un salmorejo. Todo estaba muy bueno, siempre aconsejados por la persona que nos atendió. Repetiremos la experiencia.