domingo, 29 de septiembre de 2013

Plaza de San Francisco

Corría el año 1554, cuando los franciscanos deciden establecerse en Linares. Construyen un convento en un solar cedido por el Cabildo de la Villa, este solar se extendía desde la actual Parroquia de San Francisco a través del camino de Úbeda (actual calle Viriato) y el primer tramo de la calle Sagunto, llamado entonces  "Callejón de los Frailes".

Según documentos y en algunos planos existentes, desde el siglo XVI,
la plaza de San Francisco, empezó a llamarse así cuando Linares aún es Villa. La Villa crece y se extiende desde la calle Pontón, Ventanas y San Francisco.

El riachuelo "Moderillas" comenzaba aquí, junto al convento. De aguas procedentes de la zona alta de Linares y sobre todo de las sobrantes de los regadíos de las huertas, que existían desde San Francisco, hasta la Plaza de Colón.

Entre la calle Ventanas y San Francisco, se encontraba una cruz de piedra tallada. Cerca de ella se encontraba un puente para poder acceder al convento y al camino de Úbeda, tuvo que ser de una dimensión importante al igual que el existente en las Ocho Puertas, ya que por el podían cruzar carruajes.  En el convento se estableció la primera escuela con la que contó la Villa de Linares.

En 1808, durante la Guerra de la Independencia, se instalan los franceses en el convento de San Francisco, obligando a los monjes a mudarse a domicilios particulares. En 1836 el convento ya cedido al Ayuntamiento, se convierte en hospital de caridad. La Iglesia se conserva, porque es cedida a Santa María como ayuda a la parroquia, ya que Linares ha ido creciendo y solo existía una parroquia. En 1893 San Francisco llega a ser parroquia independiente.


En 1890 durante el plan de ensanche, desaparece la Huerta de los Frailes y se realiza el trazado urbano de la calle San Joaquín. Las dependencias del hospital se ceden a la Guardia Civil para ser utilizado como cuartel, y que abandonarán, cuando se construye la casa cuartel en la calle Tetuan.

En 1927 se derriba en edificio del hospital y se construye el Palacio de Telecomunicaciones, dejando su domicilio anterior en la calle Sagasta.

En la actualidad, en el centro de la plaza se encuentra en monumento a la Inmaculada Concepción de María, obra del escultor Palma Burgos, obra que data de 1954. La imagen se encuentra sobre un capital decorado por ángeles y sustentado por un pilar. La escultura es de mármol blanco pulido y el pilar de piedra caliza. La imagen esta rodeada de unos jardines con cuatro surtidores de agua.


Terminado nuestro paseo por esta plaza y después de haber aprendido algo más sobre la historia de Linares, mis acompañantes y yo guiamos nuestros pasos a la calle Cervantes, más concretamente al Hotel Victoria, a su gastrobar, para tomar unas "cañas" y saborear su buena cocina.
En esta ocasión, nos han sorprendido con las siguientes tapas, de primero Flamenquin Cordobés, después hemos tomado Hojaldre de Solomillo Ibérico con Foie y Manzana Verde, continuando con Milhoja de Bacalao con Piperada y para terminar, un saquito de pasta brick relleno de Rabo de Toro estofado.




domingo, 15 de septiembre de 2013

Calle Viriato

Hoy, nuestros pasos nos llevan a esta calle, que como todas encierra su pequeña historia, de personas que la habitaron, y de acontecimientos que ocurrieron y que son una parte de la historia viva de la ciudad.

Entre la antigua plaza de San Francisco y la plaza de Colón, existía desde el siglo XVI, hasta finales del siglo XIX , una zona de terreno muy fértil. Estaba ocupada por varias huertas y era como consecuencia de las varias norias y pozos allí existentes. Las huertas abarcaban las actuales calles de San Joaquín, Sagunto, Tinte y Viriato.

Saliendo de la plaza de San Francisco, al camino de Úbeda , se encontraba frente a la "fuente nueva", un molino de aceite. La "fuente nueva", estaba adosada al muro del templo de San Francisco, justo en el lugar donde en el año 1927 se levantará la actual torre del campanario.

La calle Viriato, es parte del primitivo camino de Úbeda. Nació cuando el plan de ensanche de toda esta zona de Linares, fue pensada con un trazado a semejanza de las calles de las grandes ciudades de principios del siglo XIX.

Se le cambió el nombre durante la segunda República, por el de Manuel Llaneza. En la esquina con la calle Peral, se encontraba el "Casino Español". Este edificio después fue sede de la "Casa del Pueblo", donde Indalecio Prieto se reunía con sus partidarios en sus visitas a esta ciudad, antes de dirigirse a los mítines que celebraba en Linares y su comarca. 

Junto a la Iglesia de San Francisco durante los años 50, se construyó el edificio de la Biblioteca Municipal, estando en funcionamiento hasta  la década de los 80, siendo trasladada a las dependencias del Banco de España en la Corredera de San Marcos. En la actualidad, de ella, solo queda el enrejado de entrada, en su lugar se encuentra un inmueble de nueva construcción.


Después de pasear por este lugar de Linares, mis acompañantes y yo hemos decido hacer una pausa en nuestro paseo por la ciudad. Así que nos paramos en una terraza de un establecimiento situado en esta calle: es el Café Bar "Las Tres Jotas".

De primero hemos pedido fritura de patas de calamar, hemos continuado con una tapa de carne de monte acompañada de patatas fritas, después una rosquilla de jamón serrano.

viernes, 16 de agosto de 2013

Calle Pontón


Es una de las calles de Linares que en el transcurrir del tiempo más nombres a tenido, incluso los nombres le han sido otorgados por tramos o zonas de la misma calle.  En el siglo XVI se le conoció como Juan de Baeza, nombre que recibe de un escribano de la Villa. Más tarde la calle se divide en tres tramos, desde la Plaza del Bermejal, hasta la  esquina con la Calle Rosario, se le llamo "Pedro Marín", desde ahí hasta el convento hospital de San Juan de Dios, "Virgen de la Cabeza" y desde esta zona hasta la Calle Baeza "Hernando de Jabalquinto" o "Pontón". A finales del siglo XIX se unifica la calle con el nombre "Cánovas del Castillo". Durante la segunda república vuelve a cambiar el nombre por "Blasco Ibáñez", pero todo el mundo la conoce popularmente como "Pontón". 

Esta calle durante muchos años es límite de la población y tardará varios siglos en adquirir la forma que tiene en la actualidad. La forma sinuosa de la calle es debido a que la construcción de sus primeros edificios que fueron en la parte derecha de la vía, tuvieron que adaptarse a los accidentes geográficos del terreno, de hecho esto se puede observar en algunos de los patios interiores de los edificios de la época que aún se conservan .

Cuando Linares crece allá por el siglo XIX, pasa a ser una de las calles con más comercio de la joven ciudad. Pero Linares crece tan deprisa que esta actividad durará poco tiempo, y la zona comercial se traslada al Pasaje del Comercio y la Corredera. De esta época comercial aún se conserva la farmacia del "Globo".

En esta calle en el callejón sin salida que aún existe estaba situada la fuente de "Los Leones", en esta calle estaba la ermita de la Aurora también desaparecida y donde se rendía culto a la Virgen de la Cabeza.

En la parte alta de la calle se encuentra el edificio del hospital de San Juan de Dios, hoy sede de los Juzgados de la ciudad y más arriba  esta situada la casa palacio de los Orozco, sede de la casa museo de Andrés Segovia .

Hemos paseado y conocido algo más sobre la historia de esta ciudad, es hora de hacer un alto en nuestro caminar y nos paramos a tomar unas cañas en el Bar La Mina, se encuentra situado en esta misma Calle Pontón, cerca de la plaza del Bermejal.

 De primero hemos tomado una tapa de tortilla de cebolleta, después la tapa llamada "Vagoneta", que consiste en una salchicha Frankfrurt o perrito caliente y para terminar la tapa "La Mina", que consiste en pechuga de pollo a plancha con queso y una crema que parece que es de mostaza a la miel .



sábado, 13 de julio de 2013

Fuente del Pisar

Hablar de esta fuente, es hablar de la historia de esta ciudad, el saber popular le dio el nombre. Dice la leyenda, que un caminante que de paso por este lugar , su caballo de forma inesperada hundió su pie en la tierra, quedando aprisionado. Al liberar al caballo, empezó a brotar agua "del Pisar" del animal, de una forma abundante y desde entonces no ha dejado de manar el agua.
Historia o leyenda que no se puede datar, pero este hecho ya era conocido en el siglo XVI, ya que la fuente se nombra en las "Ordenazas" para el gobierno de la Villa de Linares, aprobadas por Felipe II.  La verdad es que esta fuente esta alimentada de un venero que procede de los alrededores de la ermita de la Virgen de Linarejos.  En 1874 se descubrió que este agua estaba encauzada por un acueducto soterrado y construido durante la época romana.


En un principio la fuente se encuentra en las afueras de Linares, a su lado se encontraba un pequeño puente que cruzaba el riachuelo que producía el agua al rebosar ,en su orilla derecha se encontraba un conjunto de "chozos", donde vivían personas humildes, esto desaparece junto con el puente, cuando se urbaniza la zona y se encauza el arroyo.

En el siglo XIX cuando el auge de la minería, de este punto parten diferentes caminos que se dirigen a las minas. Esto da lugar al nacimiento de este barrio, donde la mayoría de sus residentes son  familias de mineros, las viviendas al carecer de agua corriente, sus moradores se abastecen de este agua.

La fuente como esta zona de la ciudad donde se encuentra, en el discurrir de los años ha sufrido muchas transformaciones y adoptando distintas formas urbanísticas.

Con relación a esta antigua fuente, nació una rima o coplilla popular que venia a decir así:

                                                             "Quién bebe agua de esta fuente,
                                                              del Pisar,
                                                              olvida a su padre y a su madre,
                                                              y a su tierra,
                                                              ya no vuelve más".


Después de este paseo por una de las zonas más castizas de este Linares, guiamos nuestros pasos a un establecimiento con muchos años de solera, al bar "Al-Andalus" para tomar unas cañas , local que se encuentra en la Calle General Torrijos.



De primero hemos pedido de tapa unas "Rellenitas", hemos continuado con una tapa de "morro" y para terminar unos calamares fritos.

sábado, 29 de junio de 2013

El Mercado de abastos


En la historia de Linares la ubicación del mercado ha cambiado en varias ocasiones. Dicen que su primer asentamiento fue en la lonja de Santa María, que de ahí paso, a la zona de lo que hoy es la plaza del Ayuntamiento y que de una forma ocasional, llegó a establecerse alguna vez que otra en la plaza de San Francisco.

Durante décadas, el mercado estuvo de forma permanente situado en el solar, que en la actualidad ocupa la plaza del  Ayuntamiento, donde todas las mañanas los vendedores colocaban su puestos de alimentos.

Linares crece, alcanza el titulo de Villa y se plantea el traslado del mercado al final de la calle Santiago, terreno sin urbanizar, por donde el río Moredillas discurre aún al descubierto y es utilizado como red de alcantarillado. En el año 1877, se establece de forma definitiva en su emplazamiento actual, se construyen casetas de madera de forma desordenada y un poco caótica.


En el transcurrir de los años, varios fueron los intentos de dotar a Linares de un mercado de abastos digno de la ciudad que emerge, existieron proyectos, pero todos ellos fueron desestimados, bien por el coste económico del proyecto o bien por la falta de entendimiento entre las distintas partes implicadas en su construcción.

Al final se decide por un  tipo de construcción que es por entonces, más común en Linares, piedra de asperón típica de esta zona combinada con el ladillo rojo, al igual que otras edificaciones de esta época en la ciudad.

El mercado se dividió  en dos establecimientos, uno de frutas y verduras y otro edificio para las carnes y el pescado.



La última reforma que sufre este espacio, fue en la década de los 80 del pasado siglo XX, el edificio de frutas y verduras es demolido y en su lugar se construye un nuevo edificio de una sola planta y con parking subterráneo y el edificio de carnes y pescados que sufre una restauración en su fachada y así como la remodelación interior y nueva construcción de los puestos de venta.

Mientras se realizan estas obras, el mercado es trasladado a un solar existente entre la Calle los Francos y la Avenida de Andalucía .

Es nuestro paseo por el mercado, es un sábado caluroso del mes de junio, así que decidimos hacer un alto en nuestro caminar por  Linares, nos paramos en el bar "Jesús más Jamón", establecimiento situado en el nº 34 de la calle Santiago y haciendo esquina con el mismo mercado de abastos. 

Como es típica tapa de los fines de semana en esta localidad, de primero nos han ofrecido una tapa de paella, después mis acompañantes han decidido pedir picadillo de chorizo y para terminar nos hemos atrevido con una patatas "bravas".
 

sábado, 25 de mayo de 2013

Calle El Doctor


Hace poco más de cien años, que esta parte de los alrededores de Linares, estaba ocupado por huertas, olivares y alguna que otra casa aislada.




Los nombres con los que eran conocidos algunos lugares de esta zona pervivieron, como la "Huerta del Doctor", dándole nombre a las nuevas calles que aparecieron, coincidiendo con el titulo de ciudad allá por el año 1875.


La colonia de ingleses de Linares contó en esta calle con un agente consular, para agilizar sus gestiones. En 1828 se establecen las primeras empresas de capital ingles.

El éxito de estas empresas atrae a otros familiares y amigos de la misma nacionalidad, que se animan a invertir y trabajar en la zona de Linares.
Fue tan importante la colonia inglesa, que llegó a contar con su propio cementerio e iglesia protestante.

Esta es una calle de personajes famosos, existió una zapatería, donde trabajo un chiquillo que soñaba con ser torero, de nombre Sebastián Palomo. A unos metros de distancia nació otro niño, un día de mayo del año 1943 que también es famoso, Rafael Martos Sánchez, más conocido en todo el mundo como Rhapael. Tal es su fama, que en el solar donde fue su casa, admiradores de la República de Argentina, colocaron una placa en el año 1975 para recordar el lugar de su nacimiento.

También en otra casa cercana existe una placa indicando el lugar de nacimiento, allá por julio de 1951 de Francisco Guerrero Marín, considerado como uno de los compositores más importantes del siglo XX, dentro el ámbito nacional. Además en una de estas casas vivió temporalmente Pedro Poveda, linarense y fundador de la Institución Teresiana.


Después de un paseo por el Linares del siglo XIX, aquel que creció al amparo de la riqueza de la mina, a la llegada del extranjero  y al titulo de ciudad, nos encaminamos  a la calle Nueva, a la taberna La Tabla, para tomar unas cañas. 

De primero nos han ofrecido una de patatas a lo pobre con gulas y huevo de codorniz, después hemos seguido con una cazuela de carne con tomate y para terminar, un rollito de espárragos trigueros con jamón cocido y bechamel.