domingo, 12 de mayo de 2013

Polideportivo San José


En el actual polideportivo de San José, durante el periodo minero existió en este lugar una fundición de hierro, una más de las existentes en esa época en Linares.
Terminada la Guerra Civil, la fundición quedó abandonada y no fue reclamada por nadie.
Se decide en este terreno y aprovechando parte de las instalaciones existentes de la antigua fundición, construir un preventorio, un sanatorio para enfermedades procedentes de la mina y la industria, en especial la tuberculosis. La idea era y estaba orientada a la infancia.
Su construcción se hace por suscripción popular obligatoria, mediante una pequeña aportación que hacen los ciudadanos cada vez que realizan sus compras.

Se construyen diversas instalaciones deportivas, entre ellas, estaban las de baloncesto, campo de fútbol o piscina, además de un edificio para deportes de salón, todo ello rodeado de múltiples zonas ajardinadas.


Con los años, las instalaciones se irán ampliando y se modificarán varias veces, dando uso a distintas disciplinas deportivas. Se construyó un frontón, un campo de baloncesto con gradas, que con los años se convertirá en el pabellón cubierto "Julian Jimenez Serrano", el campo de fútbol sufrirá también una reforma, además el polideportivo San José, será ampliado con las pistas de uso múltiple, el pabellón cubierto "Andalucía" y las pistas anexas de padel.



La puerta será con el paso de los años, lo único que apenas sufra alteraciones, solo aquellos símbolos de otros tiempos ya pasados. El atleta que custodia la entrada, fue realizado por Palma Burgos en granito de canteras próximas a Linares.


Estamos en mayo, el calor veraniego nos hace buscar refugio en un nuevo local cercano a San José, para tomar unas "cañas", en la calle Orquídea en el número 36, se encuentra el restaurante-bar La Era del Gallo.




De primero hemos pedido, una mini-chapata de carne a la plancha con mojo picón y después nos han servido, una croquetas caseras de pollo, que por cierto estaban excelentes, terminado con una ración de lomo de orza y huevos para romper.


lunes, 6 de mayo de 2013

Museo arqueológico de Cástulo.

El museo arqueológico de Linares se encuentra situado en el número 2 de la calle General Echagüe y hace esquina con la calle Yanguas Jiménez.
A esta vieja y castiza calle que en la actualidad se le conoce de "Yanguas Jiménez", popularmente se le sigue llamando "Rosario".
A la calle de Rosario se le llamaba " de Teresa Pérez", como consta en el censo realizado en el año 1569.
Después se llama de "Figueroa" hasta mas o menos el año 1824. Existen documentos de ese año, donde se menciona a la calle con el nombre de Rosario.

Calle del General Echagüe, llamada también "del pintor Navarro", fue una calle tan escasa de edificaciones en la parte izquierda, que en 1875 el Ayuntamiento la elige como posible, para la construcción del Mercado de Abastos, pero en 1892 se instala en la esquina con la calle Huarte de San Juan el Banco de España. Mas abajo se instala el circulo recreativo "La Unión", dándole un aire financiero y mercantil a la zona.
Calles con un marcado sabor castellano por la presencia en ellas de la "Casa del Torreón", antiguo palacio de los Dávalos - Biedma, edificio donde está ubicado desde el año 1983, el museo arqueológico, dedicado en su totalidad a la antigua ciudad Ibero-Romana de Cástulo, que constituye una de las zonas arqueológicas más importantes del Alto Guadalquivir.

Aunque en un primer momento se trató de un museo municipal, al año siguiente de su creación, el Estado lo reconoció como museo arqueológico, siendo el primero de este tipo en la provincia de Jaén.

Posee una interesante colección de piezas arquitectónicas ibéricas. Entre otros objetos se pueden contemplar figuras de varios leones y un cuello de Caballo, columnas y capiteles del siglo V al siglo III a C en muy buen estado.


Aún siendo monográfico, no faltan materiales procedentes de zonas más alejadas, ya sea por su vinculación en la historia de Cástulo o por destacar las diversas manifestaciones de una misma cultura en otras áreas geográficas. Cuenta con piezas de los Villares de Andujar, La Carolina y Santa Elena, de Albacete o de Córdoba.

Después de nuestra visita al museo decidimos hacer una parada  y tomar unas "cañas", en la taberna Doñana, antigua peña del Ath. de Bilbao, situada en la calle Campanario en el número 4, una taberna con un marcado sabor gaditano. De primero, hemos pedido la tapa "de la casa" y después mis acompañantes han querido probar los "serranitos".







miércoles, 1 de mayo de 2013

Plaza del Bermejal

La denominación de la plaza, como la del "Bermejal", viene del color bermejo de la tierra que había en este lugar, que levantaban, las diligencias  y caballerizas a su paso por el Camino Real,  punto de parada,  cambio de caballerías y descanso de viajeros, lugar a las afueras de la antigua Villa, donde en el siglo XVI nuestros antepasados se acercaban a escuchar las noticias que llegaban de la Corte o acontecimientos importantes ocurridos en otros lugares del país.

En esta plaza, en la mitad del siglo XVIII, existía una huerta con una higuera, en su lugar el Sr. Fernando Delgado, construyó la casa que por todos es conocida como la "Casa de Pajares", sobrenombre con el que se conoció en aquel momento al arrendatario de la mina de los Arrayanes.
Con el  tiempo la plaza queda en el centro de la población, al crecer, la Villa se ira rodeando de edificios que hará que esta zona del antiguo Camino Real se convierta en 1875 en el centro de la población de la joven ciudad.

También es histórica esta plaza, por haber nacido en una de sus casas en el año 1874 el sacerdote, humanista y pedagogo universal, Don Pedro Poveda Castroverde, fundador de la Institución Teresiana, hoy extendida por todo el mundo.

Hasta la traída del agua por los años treinta, existía en el centro de la plaza una fuente, de la que se surtían las aguadoras y los vecinos cercanos.




Esta plaza siempre ha sido un lugar de comercio, desde la antigüedad por su céntrico emplazamiento, puede ser que sea una de las plazas que con los años, más ha cambiado su apariencia, ya que las casas agrícolas han ido dando paso a las nuevas construcciones y edificios de varios pisos.



En nuestro paseo por Linares, hoy nos hemos parado a tomar unas "cañas", en un bar de los llamados, "de toda la vida", con sus parroquianos fieles. Esta es la Cervecería Diego, en la misma plaza del Bermejal, y conserva parte de la tradición de otro establecimiento  que estuvo en esta plaza, el bar "Ascensor", este fue un bar muy popular entre la década de los 60 y finales de los 80, del pasado siglo.
De primero nos hemos tomado unas gambas rebozadas en "gabardina", después sus tradicionales patatas y para terminar una tapa de carne en plancha.


viernes, 19 de abril de 2013

Calle Julio Burell

Para evitar el paso de carruajes por la Corredera que era el Camino Real, se realiza a mediados del siglo XIX, la nueva carretera de circunvalación. Primero se llamó de "Arrayanes", después en 1919 de Julio Burell, por el que fue diputado a  Cortes por el distrito de Linares-Baeza.

Debido a el rápido crecimiento de la ciudad, la nueva carretera, vuelve a quedar dentro del trazado urbano y es incluida en el Plan de Ensanche.
Plan de ensanche que se encarga al arquitecto provincial don Jorge Moreno, allá por el año 1874. El pensamiento de la creación de esta vía, consistía en unir a Linares por una parte con Bailén, que enlaza con Andalucía Occidental y por otra parte un acercamiento al ferrocarril,  tan importante  para la vida comercial de la  ciudad.

En el año 1887 comienzan a construirse la primeras  viviendas, un edificio representativo de esta calle, es el hotel Cervantes, que llegó a considerarse uno de los mejores hoteles de la época en Andalucía., en 1912, ya contaba con 50 habitaciones, dos comedores, teléfono y luz eléctrica, garaje y coche propio para llevar y traer a sus huéspedes a las estaciones, así como una sala de baño, que por  esos años era el "no va mas" del confort. Alojamiento de toreros, artistas y viajeros de postín. Es el hotel más antiguo que conserva la ciudad.

Esta calle estuvo también ocupada, por las empresas desaparecidas, como la fábrica "La Constancia", garaje "España" o la fundición "Granger", entre otras. En la actualidad es una de las calles más importantes siendo una de las arterias principales de la ciudad.

Nuestro caminar, ese ir y venir, pasos que hoy nos han llevado a una nueva calle. Calle que como todas esconde una historia ya escrita u otras tantas que aún están por llegar, que otros se encargarán de contarlas y así hacernos partícipes de la historia, historia que todos los días escribimos todos y cada uno de los habitantes de esta ciudad de Linares.


Después de este paseo por la Calle Julio Burell, mis acompañantes y yo hemos decidido hacer nuestra parada "obligada", descansar, comentar lo que hemos visto  y tomar unas cañas en el café y restaurante, La Carbonería, situado en la calle Argüelles .



De primero hemos pedido unas pechugitas de pollo a la plancha,  continuando con melva con pimiento del piquillo y para terminar, un croissant relleno de picadillo de chorizo.

domingo, 14 de abril de 2013

Paseo de los Marqueses de Linares

Hoy nuestros pasos, nos llevan al Paseo de los Marqueses  o como se llamó antes primero de la Murga y después Paseo de Baeza. 

Es el camino viejo de Baeza, así conocido en el siglo XVI, es el camino que nos unía a la ciudad-madre, por este camino partían y regresaban los linarenses para dirimir sus pleitos ante la justicia, vender y comprar aquellos artículos que en nuestro pueblo no existían entonces.

Linares crece y se independiza de Baeza, muchos años después ya siendo ciudad, el "camino viejo" se transforma en Paseo, donde los linarenses en tardes soleadas de domingo pasan el rato.

Corría el año de 1879, en agradecimiento a los muchas obras sociales que había realizado el marqués de Linares, se decide darle el nombre al Paseo que se había construido desde la calle Baeza, hasta la Casilla del Tío Redondo, tabernilla de la época, que en las tardes de sol y calor, refrescaba a más de un viandante.



En este Paseo años después, se construyeron el Hospital y Asilo de ancianos y la Casa Cuna, destinado a mineros y personas humildes. Este Paseo en su construcción contaba con un espacio central para los carruajes y dos laterales para los viandantes, tal como ocurre ahora en la actualidad, este terminaba en una plazoleta redonda de donde partían los caminos de Baeza y Begíjar.

Después de nuestro paseo en esta mañana de domingo y calurosa del mes de Abril, nos apetece una cerveza bien fría, y nos hemos parado en la terraza de la Cervecería Edna, situada al principio del paseo de los Marqueses , cerca de la calle Baeza.

De primero hemos pedido una fritura de calamar, y después la tapa dominguera por excelencia, paella mixta, las dos tapas estaban estupendas.




sábado, 6 de abril de 2013

Calle Teniente Ochoa

Hemos dejado atrás el hospital de San Juan de Dios en la calle Cánovas del Castillo. Nos dirigimos dirección hacia la calle el Marqués.

Es la calle Teniente Ochoa, nombre que recibe por haber vivido en ella un heroico soldado que en 1921 murió en una de las guerras coloniales que España litigo en Marruecos.

En la que fue su casa podemos ver una placa que recuerda tal hazaña.

Esta calle en su tramo hasta la calle Marques, se llamó también sobre el siglo XVI, calle del "Santo Cristo", por la existencia de una hornacina con dicha imagen, en una casa que fue demolida cuando la construcción del convento de San Juan de Dios.

Desde  la calle Marqués hasta la costezuela de San Francisco, se le conoció por la calle "Los Barraganes". En el siglo XIX y hasta la dictadura de Primo de Ribera, se le llamó a la calle "Ros de Olano", hasta que fue cambiado por su nombre actual.


En el año 1691 se crea en Linares la fundición y Real Casa de la Moneda, en esta calle haciendo esquina con la calle el Marqués, es el primero de los emplazamientos que la Casa de la Moneda tuvo en esta ciudad. Dicen que la calle el "Marqués" se llamó antes "Chimeneas", por las mismas, que contaba este establecimiento monetario para la fundición del metal que se acuñaba.- Esta imagen del XIX, nos muestra la fachada de la Casa de la Moneda en la calle Teniente Ochoa, al fondo el Hospital de San Juan de Dios.



Una de las calles cofrades, por ella podemos admirar durante la Semana Santa, Hermandades y Cofradías, como "La Borriquilla", "Humildad", "Estudiantes", "Nazareno" y  "Expiración". De especial significado para la Hermandad del "Nazareno", durante muchos años, en las dependencias de los Juzgados, se ha instalado una capilla provisional para albergar a Nuestra Señora Maria Santísima del Mayor Dolor, antes de su estación de penitencia por las calles de esta ciudad en la "madrugá" del Viernes Santo.

Es tanta su relación, que un azulejo nos recuerda esta unión de la cofradía, con esta calle.

Es una tarde de abril, lluviosa y fría, así que hemos decidido resguardarnos del agua, después de visitar esta calle, pequeñita, pero cargada de historia.
Que mejor lugar de la taberna La Carbonería, situada en el número 9 de la Calle Zabala.
De primero hemos pedido melva con pimiento del piquillo, después hemos tomado, un bacalao "desmigao" en pan tostado y para terminar,  una tosta de solomillo a la plancha, sobre un lecho de tomate rallado.